Por ahora todo me parece muy extraño, levantarme cada mañana en un lugar donde no es mi casa hace que me pare a pensar en la situación en la que estoy, antes tenía la fuerza de levantarme cada mañana y hacer lo que me propusiese, pero aquí lo máximo que puedo hacer es ir al gimnasio, un sitio donde en España podía desconectar y aquí me resulta imposible. El mejor modo de estar bien es cuando duermo, ya que no me doy cuenta de nada, hasta que escucho a mi ''host mum'' tocando a la puerta para que me levante. Ahí empieza mi largo día, de largas horas y cortas conversaciones.
Lo que intento contaros con esto es que me siento sola, por no decir que lo estoy. Si no tuviese la familia y los amigos que tengo en España, ahora estaría embarracada llorando hasta conciliar el sueño. Los que penséis que en España estaría haciendo lo mismo, no es así, porque allí tendría a mi familia y a mis amigos a mi lado, y no haría falta echarlos de menos como lo estoy haciendo ahora. Aunque saber que los tengo ahí para cuando vuelva, me hace sentir mejor.
La verdad que estoy cansada de tener que limpiar mis gafas cada vez que lloro, es un coñazo y soy demasiado vaga, aunque ver borroso tampoco me hace mucha gracia, así que a partir de ahora mismo, 24-09-2013, 20:50 en hora irlandesa, me obligo a mi misma a esforzarme al máximo para conseguir lo que quiero porque no es tan fácil como parpadear.
El 'post' de el fin de semana pasado es una canción que escuché en una serie a la que estoy muy enganchada ahora mismo; Glee. Me identifiqué con ella, no por lo que dice exactamente la letra, sino, por el significado que tiene. Porque siento que estoy desafiando la gravedad de un modo que mucha gente no sería capaz de hacer por el hecho de estar lejos de lo que más quiere, pero sigo diciendo que si la vida te da la oportunidad de aprender un idioma nuevo, de realizar una experiencia tan alucinante, no digas que no, porque... quién sabe si cuando quieras ya sea tarde, ya lo dice el refrán; 'Si no quisiste cuando pudiste, no podrás cuando quieras'. Y aunque al principio te cueste decidirte, piénsalo más de una vez, la vida es muy corta para desaprovechar oportunidades como esta.


